Si hablamos de monumentos en Atenas, necesariamente hablaremos de la Acrópolis. Es una ciudadela localizada por sobre la ciudad de Atenas. Por su elevada posición, las colinas siempre han tenido valor estratégico. En la Acrópolis se refugiaban los atenienses en tiempos de guerra y era donde construían sus templos. Allí se podrán encontrar edificios en excelente estado de conservación, altares, y en el museo de la Acrópolis, las numerosas esculturas de la ciudadela que han logrado sobrevivir hasta nuestros días.  

El Partenón es uno de los monumentos históricos europeos de mayor renombre y es parte de la Acrópolis. Fue construido entre 447 y 432 a.C, sufrió el azote de los elementos por más de dos milenios, el mordisco que apareció como consecuencia de una bomba veneciana y el daño causado por saqueos y robos, dejando en la actualidad un 30% de lo que originalmente estaba construido. Puede admirarse desde la ciudad de Atenas y hay recorridos todos los días para poder admirar sus columnas que alcanzan una altura de hasta diez metros y podremos contemplar escaleras derrumbadas bajo los pies de incontables generaciones humanas y civilizaciones e imperios muy diferentes.

Ruinas actuales del Partenón en la Acrópolis

El Gobierno griego fundó un Comité por la Conservación de los Monumentos de la Acrópolis en 1983  y ha recibido fondos por parte de la Unión Europea. Arqueólogos de renombre internacional han unido sus fuerzas con el objetivo de devolver cada artefacto a su lugar original, dejando los más delicados en el Museo de la Acrópolis. Se pretende  asegurar que las ruinas que quedan actualmente en esta antigua ciudad de Atenas permanezcan en buen estado, garantizando así la integridad del conjunto arqueológico tal como ha llegado hasta nuestros días, incluso reparando alguna de estas estructuras. Esperemos tengan éxito y podamos seguir disfrutando de una visita a este antiguo conjunto de monumentos durante muchas más generaciones. 

Encontramos un segundo templo dedicado a Atenea: el Atenea Niké (‘Atenea victoriosa’) que data del año 421 y el 410 a. C. Mide de 418 cm x 3178 cm y cuenta con un total de ocho columnas. Dentro, pueden encontrarse frisos de la época dedicados a las Guerras Médicas

Templo dedicado a Atenea: Atenea Nike

Encontramos tres altares, que quizás sean los mejor preservados: el altar a Apolo, y el altar a Afrodita. El altar de Apolo-dios de la belleza, la armonía, la curación y las enfermedades- es más bien una cueva dedicada a su culto. Al finalizar su periodo, los gobernadores dejaban una placa de mármol en honor al dios. Se encontraron numerosas placas dentro de la cueva y pueden verse en el museo.  Otras dos cuevas estaban dedicadas a Zeus y a Pan. Afrodita era la diosa de la fertilidad, la sexualidad y la belleza. Cada noche de verano, se prestaba culto frente a su altar, buscando un año de buena cosecha. Dejaban ofrendas y se encontraron a su alrededor numerosas signos de Afrodita y amor.

La Acrópolis se encuentra a unos pocos metros de la ciudad de Atenas, con visitas guiadas durante todo el día, todos los días del año.