Los Acantilados de Moher, como su nombre lo indica, son una formación rocosa que bordean el oeste de Irlanda. Se extienden por 8 km. y tienen una altura de 214 metros. Baña sus paredes el Océano Atlántico. La vista es espectacular. No debería sorprendernos que esta milenaria formación de la naturaleza fue uno de los 30 lugares propuestos para las Siete Nuevas Maravillas del Mundo.

Acantilado de Moher

El contraste entre el cielo celeste, el océano azul profundo y los tramos de acantilado que se pueden ver desde su borde, puede cortarle la respiración a cualquiera. Y ciertos días, esto es exactamente lo que logra ya que, por momentos, el viento alcanza los 60km/hora. Si bien éste es parte de su encanto, hay que ser realmente muy cuidadoso al acercarse al borde. ¡Un viento de esos podría volarnos del borde!

Los acantilados son una atracción completa. Además de poder apreciar una formación geográfica de 300 millones de años, erosionado por el viento, el agua y el tiempo, entre los meses de abril y julio, se pueden ver más de 20 especies de aves anidando. Esto puede parecer solo para fanáticos, pero el espectáculo es maravilloso. Este sitio posee la mayor colonia de aves en toda Irlanda.

Aves de estos acantilados

¿Cómo llegar a Moher?

Los Acantilados de Moher se encuentran en la costa Oeste de Irlanda. Están a una hora y media de Galway y de Limerick, y a 40 minutos de Ennis. Bellos pueblos que, además, permiten conocer cómo vive el irlandés promedio. Si uno quisiera ir desde Dublín, este se encuentra a 3 horas y media de distancia.

El acceso es muy fácil. Si uno no tiene un vehículo, puede elegir alguna de las compañías de tours que ofrecen los suyos para este destino. También hay dos líneas de transporte público que van desde Galway y una de Limerick, directo.

¿Estás listo para ver esta joyita de la naturaleza?