A su vez hay distintas clasificaciones del aborto, dependiendo del momento en que ocurra y de cómo ocurre:

Si ocurre antes de los 3 meses, es un aborto temprano, si ocurre entre los 3 meses y los 5, es un aborto tardío. Y como dije antes, si ocurre después es un parto.

Luego se distinguen en cuanto a la forma y a si queda algún residuo dentro del seno materno:

  • Consumado si, además de la pérdida del bebé, se deshace de todos los productos de la concepción. Entiéndase por productos a las vellosidades coriónicas.
  • Incompleto, el cual implica que no todos los productos mencionados anteriormente fueron expulsados del cuerpo de la mujer. Se lo llama incompleto si algún producto queda, saco gestacional, saco vitelino y un grupo de células llamado trofoblasto.
  • Inevitable, que en realidad es un estadío anterior, el cuello uterino esta dilatado, y solo falta que el embrión o feto sea expulsado del cuerpo.
  • Infectado, que aquí lo que ocurre es que algún producto de los mencionados se infectó, y puede ser peligroso si el aborto es incompleto y que no fue expulsado quedó infectado.
  • Retenido, que aquí solo se pierde al embrión pero los productos no han salido de ella.

Las causas del aborto espontáneo son mayormente anomalías congénitas, en general genéticas, pero hay menores posibilidades de que sea por enfermedades reproductivas o de la propia madre, y en menor medida una situación traumática.

La probabilidad de que ocurra es bastante alta, sobre todo en las primeras semanas, aunque generalmente las madre no suelen ni enterarse de que ocurrió, por lo cual es muy difícil hacer una estadística más acertada. Esto sin contar factores de riesgo, como haber padecido abortos previamente, enfermedades como el sida, mal de chagas, diabetes, hepatitis y traumatismos en la zona abdominal. También aumentan las posibilidades el fumar y beber alcohol durante el embarazo, y el uso de drogas más fuertes como LCD y cocaína.

Síntomas y tratamiento posterior

En cuanto a la sintomatología, está el dolor abdominal de tipo cólico o dolores en la región lumbar, la hemorragia vaginal, o emisión de materia sólida, están entre los más frecuentes. El problema es que varios de estos signos y síntomas son frecuentes en el embarazo, más que nada en los primeros meses, por lo que tranquilamente una mujer podría confundirlos y asustarse. Lo ideal es que ante el menor síntoma o signo, acudir al médico.

Si se perciben estos síntomas a tiempo, lo que se hace es modificar la dieta y la actividad de la mujer, a punto tal de sugerir reposo absoluto de ser necesario, aunque otros médicos mencionan que el reposo es totalmente inocuo y ni empeora o mejora la situación.

Luego solo resta esperar a que ocurra el aborto, si no ocurre habrá que practicar cirugía y remover al feto.

Al poco tiempo del aborto la mujer debería volver a su ciclo menstrual regular, sin embargo, se recomienda esperar 2 o 3 ciclos antes de volver a intentar quedar embarazada.