Así, revisaremos los aspectos básicos de ambos tipos de abono, tomando en cuenta que es posible encontrar un punto de encuentro en la utilización de los dos métodos, para sacar el mayor provecho en nutrientes para el desarrollo de nuestro jardín.

Abono orgánico

Procede estrictamente de fuentes naturales. Está constituido principalmente por materia orgánica proveniente de animales o plantas, entre las que se encuentran residuos de alimentos, estiércol, lombrices, ramas secas y otros materiales, que hacen que un determinado suelo sea rico en microorganismos. Así, estos contribuyen a la producción de nitrógeno que es aprovechado por las plantas para su desarrollo. Este abono se coloca sobre la superficie donde se sembrará la planta y se lleva a cabo el proceso de cultivo tradicional. El resultado final es un cultivo muy natural, que convive con el ecosistema.

Muestra de abono orgánico

Fertilizantes químicos

Se trata de productos químicos procesados, orientados a impulsar el crecimiento y buen funcionamiento de las plantas. En el mercado existen fertilizantes de diversos tipos, de acuerdo a las diferentes especies de plantas. Están formados por los mismos nutrientes que el abono orgánico, con la diferencia de estar colocados de forma sistemática, quizá en mayor cantidad, para conseguir un cultivo más desarrollado en menos tiempo. La mayor crítica a estos productos, tiene que ver con el hecho de provenir de fuentes industrializadas, cuestionando la calidad de los cultivos, sobre todo en aquellos productos de consumo humano, como las hortalizas. Se presentan en forma líquida o cápsulas, que se aplican sobre la zona de siembra.

Fertilizante químico

Hacia un abono mixto

Lo que muchos expertos en jardinería recomiendan es buscar un equilibrio en la utilización de ambos tipos de abono. Esto puede hacerse de diversas formas, pero la más común tiene que ver con la utilización del abono orgánico para ciertas fases y etapas de evolución de nuestro jardín, y de fertilizantes químicos para reforzar el efecto de los nutrientes naturales. Así, obtendremos los mejores resultados en el crecimiento de nuestras plantas. Quizá es un poco más costoso, pero al ver el nivel de desarrollo que tendrá tu jardín, sentirás que ha valido la pena.