En este sentido, hemos decidido explicarte cómo sacar provecho de la materia orgánica que generas en tu casa, específicamente de los desechos alimenticios, a fin de ahorrar un poco de dinero y darle a tu jardín un sentido más ecológico.

Materiales utilizados

Son muchos los materiales orgánicos que puedes emplear en la preparación de abono casero. La lista es muy extensa, así que mencionaremos a los más comunes: cáscara de huevo, conchas de frutas y verduras, hojas secas de los árboles, paja, restos de café y té, papel periódico, aserrín o viruta, estiércol de animales herbívoros, cenizas, yerbas usadas gracias a las infusiones recicladas, etc. En suma, observamos que son dos tipos de materiales: desechos secos y desechos húmedos. Sin embargo, hemos de destacar que también podemos incorporar algunos líquidos como por ejemplo el agua que usamos para hervir vegetales y verduras, o el agua de la pecera, ambas tienen importantes nutrientes que puede aprovechar el suelo de nuestras plantas. De este modo obtenedremos un económico abono orgánico que podremos usar para alimentar nuestras plantas del jardín o huerto.

Materiales que puedes usar para reciclar y obtener un excelente abono casero y barato

Cómo procesarlo

Supongamos que recopilamos todos estos materiales en una gran canasta, o puedes abrir un hoyo en el suelo. Allí podrás ir incorporando más materiales y agregar un poco de tierra cada día, trata de conservar este espacio libre de agua abundante. El proceso es relativamente lento, pero requiere de tu revisión constante, así que deberás ir removiendo los residuos para que reciban aire. Luego, observarás como toma un color marrón oscuro y ya no distinguirás los materiales por separado. Así sabrás que estará listo para ser aplicado a las plantas. Procura mantener un grado de humedad estándar para que no se seque.

Aplicación a las plantas

La aplicación de este abono casero se efectúa en la misma forma que el tradicional que compramos en la jardinería. Solo debes escoger el momento adecuado para aportar nutrientes nuevos al suelo de cada planta. Recuerda que estás ante un abono orgánico muy rico, que contribuirá al crecimiento y desarrollo de tu jardín. Lo mejor es que lo has fabricado tú mismo.