Juego para estimular su olfato

Un perro debe de saber usar su nariz. Para esto son fundamentales los juegos de escondite en los que se les oculta algo de comer que realmente les gusta y se les incita a buscarlo. Además de que estarán entretenidos, los estaremos poniendo en contacto con su parte más animal, lo que es muy positivo para su equilibrio.

Las primeras veces puedes dejar que te vea esconder las cosas, para que sepa que las tiene que buscar, pero engáñale fingiendo esconderlo en varios sitios diferentes para que no le resulte tan fácil. Lo básico es que acabe haciéndolo con la nariz.

Dar la patita

Este juego básico tiene su importancia, ya que realmente les estamos enseñando a obedecer una instrucción básica. Los cachorros encuentran fácil y divertido aprender a dar la patita, sobre todo si se les premia cuándo lo hacen bien. Otras variantes de este juego son las de hacerse el muerto o hacer croquetas rodando por el suelo.

De este modo, desde muy pequeño, el animal aprenderá a obedecer instrucciones que cada vez podrán ser más avanzadas y complicadas. Lanzar el palo o el disco son también ejemplos de juegos básicos muy divertidos.

Juego de obediencia

Consisten en enseñar al perro a obedecer nuestras instrucciones más avanzadas, como por ejemplo a detenerse cuándo estamos a mitad de un juego. Un ejemplo de este tipo de juegos es aquel en el que el perro sujeta una cuerda con los dientes y tú tienes el otro extremo. Cuándo le digas que pare, debe de soltar la cuerda y dejar de tirar, sin importar lo mucho que se esté divirtiendo.

Otra variante consiste en que cuando estemos paseando y nos detengamos, el perro se pare también, sin continuar caminando y sin tirar de nosotros. Son juegos más avanzados, en los que el animal ya deberá de tener al menos seis meses para comenzar a entrenarse y que requerirán de más tiempo y paciencia, pero que son sencillos de realizar y que ayudan a que el animal entienda que debe de obedecer ciertas órdenes.